El tipo que ves es el escaparate, no tu oferta
Estas cifras son las públicas, leídas de la web de cada banco (la última, de septiembre de 2026). La tuya se negocia.
Lo que de verdad decide tu tipo
El tipo final depende de tu perfil, de tu antigüedad, de cuántos productos vinculados aceptes (seguro de vida, hogar, plan de pensiones, tarjeta…) y de lo que consigas hablando: puede bajar, y también puede subir si no cumples las condiciones. Antes de comprometerte pide la FEIN (Ficha Europea de Información Normalizada) y la FiAE (Ficha de Advertencias Estandarizadas): son los documentos con tu oferta real, y la Ley 5/2019 obliga a dártelos diez días naturales antes de la firma para que puedas leerlos con calma. Eso es lo vinculante; esto no lo es.
Por qué cuesta tanto saber el tipo de una hipoteca
No es cosa tuya. La Ley 5/2019 obliga a cada banco a publicar un ejemplo representativo con su TIN y su TAE en la página de cada producto — de ahí salen estas cifras. Pero publicarlo no es lo mismo que ponerlo fácil: unos lo cargan con JavaScript para que no se pueda leer de forma automática, otros bloquean cualquier lectura que no venga de un navegador, y otros te mandan al simulador, que personaliza y por eso no sirve para comparar. Es una decisión comercial legítima —a un banco no le interesa que su precio se compare al lado del de otros—, pero conviene saberla: la opacidad forma parte del producto. Por eso cada ficha lleva el enlace a la página del propio banco: para que no tengas que fiarte de nosotros.
Y ojo al comparar TAE de tipo variable
Cada banco declara una hipótesis distinta para calcularla, y las dos pueden ser correctas: uno aplica el euríbor de hoy al tramo variable y otro arrastra el tipo fijo del primer año a toda la vida del préstamo. El segundo saca una TAE mucho más baja sobre un producto equivalente. Compara TIN con TIN y mira siempre el diferencial sobre el euríbor.
Lo que la ley les obliga — y lo que puedes exigir
Esto no va de buenos y malos. A ningún banco le interesa que su precio se compare al lado del de otros, igual que a ninguna tienda, y eso es una decisión comercial legítima. Pero la ley les pone unos mínimos, y conviene conocerlos porque son tuyos:
No pueden obligarte a contratar nada
La Ley 5/2019, artículo 17 dice literalmente que «quedan prohibidas las prácticas de venta vinculada de préstamos». Pueden ofrecerte un tipo mejor si contratas seguros, nómina o plan de pensiones —eso es venta combinada y es legal—, pero están obligados a ofrecerte también el préstamo sin nada de eso. Por ese motivo aquí cada banco aparece dos veces: con vinculaciones y sin ellas. La diferencia entre las dos filas es lo que te cuesta la bonificación.
Puedes llevar tu propio seguro
El mismo artículo: aceptar una póliza de otra aseguradora «no podrá suponer empeoramiento en las condiciones», y el banco «no podrá cobrar comisión o gasto alguno por el análisis de las pólizas alternativas». Es decir: si encuentras el mismo seguro más barato fuera, no pueden quitarte la bonificación por ello ni cobrarte por mirarlo.
Tienes diez días para leerlo en casa
El artículo 14 obliga a entregarte la FEIN y la FiAE al menos diez días naturales antes de firmar. Ahí está tu tipo, no el del anuncio. Nadie puede meterte prisa dentro de ese plazo.
Y si algo no cuadra, reclamar funciona — en este orden
Primero al servicio de atención al cliente del propio banco; solo después al Banco de España. El orden no es un formalismo: según su Memoria de Reclamaciones 2025 (publicada el 21-07-2026), de las 30.970 reclamaciones recibidas solo se admitieron 10.856, y 4.224 se devolvieron precisamente por no haber pasado antes por el banco. Las hipotecas fueron 6.844 reclamaciones, el 22,1 % del total. Y merece la pena: en préstamos hipotecarios el índice de rectificación fue del 62,4 % —cuando el cliente tiene razón, la entidad rectifica en casi dos de cada tres casos— con un importe medio devuelto de 624,9 €.
La ley obliga a los intermediarios de crédito inmobiliario a estar inscritos en un registro público, y ese registro dice si pueden asesorarte o solo ponerte en contacto con un banco. No es lo mismo, y casi todos se anuncian igual.